CES anticipa más irrupción de la conectividad en productos

Por Shannon Denton

Traducción de Abraham García

Los avances en la ciencia de datos, los componentes electrónicos de bajo costos y los omnipresentes servicios inalámbricos han hecho posible que la inteligencia se integre casi en cualquier producto, desde equipamiento industrial, autos y casas hasta relojes, ropa, y dispositivos médicos.

Y con más de 50 mil millones de dispositivos configurados con Internet para 2020, asegurar una grieta competitiva fuerte en la economía conectada, desafiará incluso a las organizaciones más agudas. El futuro le pertenecerá a quienes estén dispuestos a trabajar duro, incluso al punto de perturbarse, mientras aprovechan valores de los datos, de la conectividad, de las máquinas inteligentes y la inteligencia artificial (IA), que han tomado los escenarios central y frontal de este año en el CES. ¿Pero cómo se preparan las compañías para competir en esta nueva era digital?

En respuesta a uno de los espectáculos CES más emocionantes que se ha visto en años visto, los CMO y sus principales funcionarios de tecnología de marketing pueden construir cuatro enfoques para aprovechar el poder del cambio de una emergente economía inteligente, contrario a la costumbre de simplemente reaccionar a ella.

Conquistar complejidad con soluciones de integración contra soluciones puntuales. Por ejemplo, el refrigerador Family Hub de Samsung incluye un controlador de pantalla táctil integrado, diseñado para servir como el centro de la casa familiar, y ahora con controles de voz. El rival de LG no se queda atrás con el Alexa de Amazon, para reproducir música con un mando, mientras el propietario se pasea por la cocina, así como también para hacer compras o establecer temporizadores. Ambos productos ofrecen soluciones de estilo de vida contra los refrigeradores de función única; Son excelentes ejemplos de cómo las marcas están utilizando la tecnología para mejorar la vida de los clientes.

Pongámonos serios acerca de las interfaces sin fricción. Una nueva era marcada por el comercio conversacional integra IA, procesamiento de lenguaje natural y bots en aplicaciones de mensajería para ofrecer interacciones ininterrumpidas con los clientes. Alexa de Amazon es un ejemplo perfecto, protegiendo a los consumidores de montañas de datos y tecnología con comandos de voz sencillos. Es por eso que el triunfo magistral de Alexa sobre 700 soluciones de productos la ha convertido en la estrella obvia de este año.

Conviértete en un mercadólogo clarividente. “Resuelve mi problema rápido” está cambiando a “Resuélvelo antes de que exista”. Esto se logra comprendiendo el gran ecosistema en el que compiten los negocios.

Tome el nuevo tablero prototipo de Mercedes, que sabe que cuando un conductor entra en su coche, por decir, un lunes a las 5 pm. Es probable que se dirija a casa del trabajo, accionando el sistema para ofrecer las mejores rutas basadas en informes de tráfico. Para un sábado por la mañana, el vehículo sabrá probablemente que se dirige al gimnasio para una clase de yoga semanal, y las rutas del viaje en consecuencia.

Como muchos conferencistas y expositores explicaron durante el CES, conociendo más respecto a la locación y hábitos de los clientes, le dará una gran ventaja a las marcas en determinar cómo estará mejor colocado un producto y servicio. Pero esa información por sí sola no puede detallar por completo cómo llevar el desarrollo de un producto o su marketing. Para ello las organizaciones necesitan maridar locación con contexto, que juntas crearán el mágico ingrediente para hacer ofertas clarividentes. Cuando las marcas conecten esos puntos, habrá cosas como “El refrigerador inteligente que estuviste viendo las últimas semanas, está a la venta en el Best Buy de tu vecindario”. El resultado es una experiencia que los consumidores encontrarán irresistible.

A la luz de los avances tecnológicos observados en el CES, ¿qué deberían hacer las principales organizaciones de gestión de la calidad para demostrar su marca en el futuro?

Adoptar una mentalidad adaptada al ecosistema de consumo para extender la propuesta de valor. Los niveles sin precedentes de conectividad permiten a las marcas cambiar sus modelos de negocio de las ventas de productos a los proveedores de servicios integrados.

Caterpillar solía vender tractores, pero con la conectividad, ahora ofrece soluciones de gestión agrícola interconectadas. Del mismo modo, en la edad conexa, a los pacientes con enfermedades cardíacas, se les dará una escala inteligente para capturar y controlar los cambios en su peso, ya que, si no se tratan, podría llevarles a una insuficiencia cardíaca congestiva. Lo más importante, la inteligencia agregada del producto no afecta la forma en que los usuarios hayan sido entrenados para usarlo, algo que vemos en la solución Family Hub de Samsung. Las marcas que operan en la era digital deben pensar más allá de su oferta inicial y anticipar las necesidades y deseos del cliente.

Publicado originalmente en Advertising Age.

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