El lugar del Silencio en el Marketing

Erick Bernal Psicólogo y Biopsicoterapeuta

Coordinador General de la Agencia de Comunicación SensoExperiencial. SensoMarketing. Diseño e implementación de experiencias sensoriales en México y Latinoamérica.

@SensoramaFuente

 

En esta contemporaneidad, por fin nos ha quedado claro la importancia que tienen los sentidos, las emociones y las experiencias en el marketing. En esta columna expondremos y reflexionaremos acerca del hecho de sentir, de la sensación, de experimentar y el proceso perceptual en la esfera de experiential marketing.

¿Y ahora a dónde nos dirigimos?, ¿qué sigue?, ¿cuál es el futuro del marketing? Algunos piensan que se encuentra en los insondables laberintos del neuromarketing, otros en lo etéreo y furtivo del marketing sensorial y experiencial. En lugar de preguntarnos hacia dónde se dirige la mercadotecnia, demos un giro y mejor preguntémonos ¿hacia dónde se dirigen los consumidores?

No hablaré del impacto que han tenido las redes sociales en el consumidor, eso ya lo tenemos más que claro; por el contrario, los invito a pensar junto conmigo, partiendo de algo que escuché en un encuentro de Marketing: “Facebook es como la Televisión”.

¿Será que las redes sociales, como los medios tradicionales, siguen contribuyendo a generar tal grado de saturación audiovisual que, al momento de comunicar un mensaje, no le permiten al consumidor tener un momento y un espacio dentro de sí mismos para que, a partir de sus propias experiencias de vida, se puedan identificar y relacionar con una marca o producto? ¿Habrá otro elemento, aparte de los sentidos y las emociones, que estamos dejando fuera de la ecuación?, ¿podrá ese elemento ser la imaginación?

¿Cómo podemos lograr que el consumidor prenda la pantalla FULL HD que lleva dentro y que escriba, dirija, protagonice y proyecte en ella su propio anuncio de publicidad de un producto determinado, generado desde sus mismos recuerdos y experiencias de vida? Después que un mensaje es expuesto, el emisor necesita guardar silencio, para permitirle a su receptor captar dicho mensaje, codificarlo, comprenderlo y sobre todo hacerlo suyo.

En nuestra forma muy particular de hacer marketing, ¿estamos listos y dispuestos para guardar ese necesario silencio para que nuestro mensaje pueda, no sólo ser escuchado, visto y sentido, sino también imaginado?

Bueno pues, ahora me toca a mí callar… para que usted lector, pueda comenzar a imaginar…

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores.

Comentarios

Deja tu comentario

Tu email no será publicado


*