¿Qué hacemos cuando la tecnología ya no es suficiente?

Vero Goyeneche. Directora de EMS México.

Publicista feliz en México. Amante de la lingüística. Apasionada de las buenas ideas. Enamorada de EMS. Fan de las personas y los viajes.

@verugoye

Estamos viviendo un momento en el cual la forma de interactuar con las personas migra a una velocidad impensada. Desde hace unos años, la tecnología tiene su protagonismo y nos lleva a involucrarnos con apps, kinect, realidad virtual, robots, realidad aumentada, RFID, NFC, drones… todo esto ya no es suficiente. ¿Por qué? Porque las personas nos cansamos.

Ahora ya no queremos eso que amábamos hace unos años, nos sentimos incómodos si alguien está todo el día con el celular, no soportamos que las relaciones sean frías, exigimos más a quienes nos facilitan la vida a través de aplicaciones.

Existen restaurantes en diferentes partes del mundo que te obligan a dejar tu celular para conversar con quien tienes enfrente, también hay otros que eliminaron su WiFi para lograr el mismo objetivo. Y este cambio es algo que todos vivimos: ahora queremos volver a mirarnos a los ojos. (Por lo menos hasta que suene la próxima notificación de Facebook)

¿En qué afecta esto a las experiencias de marca?, ¡absolutamente en nada! Sólo hay que darle la vuelta a la creatividad y pensar dentro de la caja, sí, dentro, ¡no fuera! ¿Saben por qué? Porque dentro de la caja es donde están las personas. En Experiential Marketing, la bendita caja se transforma en los límites del universo de nuestro target y, como creadores de experiencias, es nuestro deber pensar solo en ideas para las personas (y en el objetivo de negocio del cliente, claro). Si nos salimos de la caja, no pensamos en eso, nos vamos a otro universo muy diferente y con otras motivaciones.

¿Se han preguntado cómo hacer experiencias que fortalezcan las relaciones entre las personas y lleven a su marca a un siguiente nivel? Cualquiera sea el giro de su empresa y cualquiera sea el objetivo de negocio de este segundo semestre que se aproxima, la respuesta es: experiencias inmersivas.

Veamos qué nos dice la RAE de esta palabra que, a partir de hoy, espero usen más seguido:

Inmersivo: f. Acción de introducir o introducirse plenamente en un ambiente determinado

Un punto clave es enfocarse en diseñar ambientes extraordinarios para que las personas vivan momentos que perduren en su memoria y, lo más importante, que las marcas sean los conectores emocionales de cada detalle.

Aquí les comparto las 5 i’s de las experiencias inmersivas para que tengan en cuenta de ahora en adelante:

Imaginación: ¡Al límite! El objetivo es regalarle a las personas experiencias que antes solo imaginaban, por eso depende de ustedes (marca y agencia) que su mente vuele hasta el lugar más recóndito de su corazón y encuentre las emociones que estaban dormidas en esos recuerdos. Al estar sumergidas en otro mundo, con la fantasía como eje, nada las detendrá y esto les permitirá explorar espacios donde nunca antes había llegado.

Instinto: Un impulso natural, interior, que nos lleva a la acción inmediata. Es algo más que una habilidad extrasensorial y todos experimentamos alguna vez en la vida un momento intuitivo (o de instinto), quizás no lo recordemos porque, al no ser momentos lógicos, nuestra mente los elimina o bloquea. No pierdan ese “sexto sentido” al momento de crear. Ya sea que trabajes del lado de la marca o en agencia, recuerda que los mejores descubrimientos y obras del mundo se deben a la intuición de sus autores/creadores. Las experiencias inmersivas merecen que te arriesgues, como también lo merece tu marca y las personas con las que vas a compartir esta experiencia.

Involucramiento: Este punto no radica principalmente en el involucramiento de equipo sino en no perder de vista la forma en la que las personas deben involucrarse entre sí. Generar experiencias pensando en el Marketing de las Relaciones es lo que hace que la comunidad alrededor de tu marca crezca. En una experiencia de este tipo, las personas deben estar acompañada, en grupos (grandes o pequeños, pero unidos). Las experiencias inmersivas, como todo en la vida, son mejores si son compartidas: la marca participa en la experiencia junto con las personas que, a su vez, lo comparten con quien está a su lado. Se trata de conocer al otro y conocer la marca, de experimentar y confiar.

Innovación: En el concepto. Una idea no existe sin un concepto y una experiencia inmersiva necesita de un concepto que pueda ser bajado estratégica y creativamente a un ambiente con experiencias compartidas. Con un concepto innovador, nacen lugares innovadores, ambientaciones innovadoras, medios innovadores y la experiencia se magnifica con participantes innovadores. Lo importante es crear un mundo nuevo para las personas que visiten la experiencia, busquen emociones, busquen sensaciones, todo lo que nadie pensó hasta ahora y no olvides que ¡si lo puedes pensar lo puedes hacer!

Irreverente: Hacer cosas fuera de lo común para un público que quiere experimentar cosas nuevas. ¿Hacemos un evento disruptivo en un centro de convenciones o en un lugar abandonado ambientado creativamente? ¿Hacemos una ya conocida prueba de manejo o volamos en helicóptero? ¿Clase de yoga en un gimnasio o en el roof garden de un alto edificio de la ciudad?

Si aplican esto en cada junta de brainstorming, les aseguro que las experiencias inmersivas comenzarán a evolucionar su marca, esa evolución que se necesita para trascender.

Por cierto, con base en estas 5 i’s es que estamos trabajando para los eventos de EMS Night de este año, serán dos explosiones de experiencias inmersivas fuera de serie. ¡No se los pueden perder!

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