La economía de la experiencia en el siglo XXI

 

 

“La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo los hiciste sentir.”-Maya Angelou

 

Por Beatriz Arellano

Vivimos en el siglo de la economía de la experiencia, y como les adelanté en entradas pasadas, este articulo lo dedicaré precisamente a hablar de este concepto; nada nuevo, pero que sí —al menos en México— es poco conocido.

La primera vez que se escuchó definir al Siglo XXI como “El siglo de la economía de la experiencia”, fue en 1998, en Welcome to the Experience Economy, donde los autores Joseph Pine II y James Gilmore plantean la importancia de cautivar las emociones para no tener que entrar —como marca— en una cuestión racional dentro de la elección de compra del consumidor. Esto se debe a que, a través del tiempo, hemos evolucionado de vender comodities, bienes y servicios, hasta llegar a la venta de experiencias. Todo lo anterior gracias a los avances tecnológicos.

Por primera vez en la historia hemos llegado al punto de gastar más dinero en servicios que en bienes físicos, buscando el mayor beneficio al menor costo. En esta brecha generacional que se está viviendo —a diferencia del siglo XX— los consumidores más jóvenes están menos interesados en el mundo “material” y los bienes, que normalmente se espera que adquieran a medida que crecen, y están más enamorados por las experiencias que su dinero pueda comprar.

El hilo conductor de los Millennials radica en el deseo de probar, experimentar y compartir algo nuevo. El éxito de las marcas está en saber ser capaces de ofrecerles personalizadamente estas pasiones a sus consumidores.

Se han percibido estos cambios desde hace mucho tiempo y se ha visto de primera mano la evolución de la industria y cómo cambiaron las actitudes de los consumidores hacia lo que los clientes hacen. Las marcas exitosas del mundo —Virgins Airline, KLM, incluso Aeroméxico— han sabido ajustar su enfoque y pensamiento en consecuencia.

¿Y usted puede dar a sus consumidores exactamente lo que realmente quieren hoy, en el siglo XXI? o ¿Aún se encuentra estancado en el siglo XX?

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